UN CAFÉ CON LA VIDA.
No se si hoy me dí el tiempo o finalmente me atreví, pero hoy
me tomé un café con la vida…….con mi vida …..y al fin escuché aquello que no me
había atrevido a escuchar y que había tapado con quehaceres y ruidos de radio y
televisión, yo sabía que el encuentro con mi vida estaba en un espacio de
silencio y ahí la encontré.
Primero me zamarreó por todos los años que llevábamos sin
hacer un recuento, sin tomarnos un café….. me recordó nuestro último encuentro,
hace varios años atrás, cuando decidí tomar algunos caminos y dejar otros,
decisiones que no me duelen , pero que es bueno recordar.
Yo le sonreí y le hablé de los buenos momentos, que han sido
muchos y que se los agradezco, pero ella me miró con ojos juguetones
recordándome que aunque parezca contradictorio mis momentos más gozosos no han
sido necesariamente de alegrías, que ha habido en mi momentos de soledad, de
reflexión que han sido los que más agradezco porque me han dado la posibilidad
de verme.
La vida me miró nuevamente y me sonrió otra vez, me dijo que
habían cosas que yo no cambiaba, que al igual que en nuestras tres o cuatro
últimas reuniones , la he citado con la misma música de fondo, siempre con la
melodía de la película cinema paradiso, me dijo que ella siempre ha sentido que
yo mantengo mis momentos importantes como en la escena final de esa película,
cuando toto mira la escena de los besos y a través de ellos es capaz de evocar
momentos y personas que siguen vivos en él.
Intenté pedir un segundo café, pero la vida siguió su marcha,
demasiado pronto se acabó la música, el entorno tranquilo y mi mente se volvieron a escapar, a vivir lo cotidiano, a seguir en piloto automático mientras lo
importante nos pasa de largo.
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