EL CALEIDOSCOPIO. Hoy al visitar una feria artesanal, me encontré con una simpática señora que vendía caleidoscopios, para la nueva generación puede parecer algo extraña esta palabra, y es muy probable que ni siquiera conozcan este objeto. Bueno es un tubo que en su interior contiene cristales, y que cuando lo mueves te genera decenas de combinaciones de colores que conjugadas con la luz que pasa al fondo te permite un vuelo a la fantasía, o por lo menos eso es lo que me sucede a mi. Bueno, es justamente de eso de lo que quería hablar….de como hoy al ver , tocar y mirar a través de este objeto , me pude conectar con el mundo mágico de mi infancia y surgieron los aromas a algodón de azúcar, manzanas confitadas y al turrón con turronero incluido, ese señor que aparecía con la bandeja de turrón y con un pequeño martillo metálico para romperlo y ponerlo en el cambucho de papel que luego comprábamos. Pero eso no es todo, mi viaje a la infancia fue mucho más que eso, me transportó...
Reflexiones y pensamientos de aquello que nos constituye como seres humanos.