LA INDIFERENCIA. Siempre pensé bien de mi, de las cosas que hacía o dejaba de hacer, hasta que un día alguien me pidió una moneda y no se la dí, no se la dí porque unas semanas atrás me había sentido engañado por otra persona que pedía limosna fingiendo una lesión que no tenía. Sin pensarlo decidí castigar a los que me engañaban, y en ese instante no pasó nada, hasta que un día escuchando una canción me dí cuenta de que había pasado a engrosar las filas de los indiferentes, las filas de los que se inventan una excusa para dejar de ver el doliente mundo, no solo el mundo de los mendigos, sino el mundo injusto regido por el mercado, ese que crea conflictos y arma guerras sin sentirse culpable. Debería haberme sentido pésimo por engrosar las filas de los indiferentes , pero no , primero mi mente inventó una excusa , una buena excusa que casi terminé creyéndomela, algo así como que siempre había sido demasiado inocente y que me había cansado de ser defraudado……….., buen intent...
Reflexiones y pensamientos de aquello que nos constituye como seres humanos.