LA GENERACIÓN DE LA PEREZA MENTAL.
Según las estadísticas habitamos
el mundo cerca de ocho mil millones de seres humanos , es un número inmenso,
algo difícil de dimensionar , ¿pero cuantas personas habitamos este planeta?.
Lo más probable es que les
parezca muy raro lo que acabo de plantear, pero leí un artículo que me hizo
mucho sentido, donde se hacía una importante distinción entre los seres humanos
y las personas. Los seres humanos somos individuos de una especie, en este caso
de la especie humana, o sea cada nuevo nacimiento nos aporta un nuevo ser humano
a nuestro planeta, no obstante hay que transitar un camino para llegar a ser
persona, un camino que requiere desarrollar un elemento, “el pensar”, o sea que
aquel que no dedique su tiempo y energía al pensar no obtiene la categoría de
persona.
Al mirarlo con liviandad alguien
podría decir que todos pensamos, pero me atrevería a poner en duda esa
reflexión, pues al mirar a mi alrededor veo que nos encontramos inmersos en un
mundo que intenta alejarnos cada vez más de este necesario ejercicio.
Pensar es “Formar ideas y
representaciones de la realidad en la mente , relacionando unas con otras”, los
seres humanos venimos al mundo equipados para pensar, pensar es un ejercicio
consiente , por lo que es necesario dedicar tiempo y generar un entorno adecuado
para poder realizarlo, y es aquí donde quiero detenerme pues me parece
necesario encender las alertas respecto de que el mundo actual nos está
entregando todo para que no pensemos, y el problema no es de la tecnología , sino
de cómo la utilizamos.
Pero hoy sería difícil encontrar
a alguien que asumiera que no piensa, o que reconociera que le dedica muy poco
tiempo a esta actividad, es que nuestra complejidad como seres humanos nos ha
llevado a encubrir, a disfrazar el “no pensar”, para así no permitirse entrar
en las complejidades conducentes a intentar comprender el sentido de la vida.
Nos estamos convirtiendo en la
generación de la pereza mental, esa generación que para no pensar se rodea de
ruido, encendiendo radios , televisores , mp3 o celulares con música a cada
momento, solo con el afán de evitar el silencio que lo podría vincular con sus
propios pensamientos, y nada más que decir de la conectividad, comunicándonos
con los que están lejos a través de una llamada telefónica o de un Whatsapp,
pero estableciendo un vacío infinito con quienes tenemos al frente nuestro.
Ser parte de la generación de la
pereza mental es peligroso para la humanidad, ya que permite que seamos fácilmente
engañados en todos los ámbitos de la vida, y que ante ello no tengamos
argumentos para defendernos, ser parte de la generación de la pereza mental
permite que todos los días sintamos que las noticias subestiman nuestra
inteligencia y que pese a ello no hagamos nada.
Para detener la masificación de
la PEREZA MENTAL, se requiere un no tan simple , pero necesario ejercicio….”PENSAR”.
DEDIQUEMOS PARTE DE NUESTRO
TIEMPO A PENSAR….., ES GRATIS.
No sé si es tanto "pensar" o "reflexionar" a lo q te refieres, para lo q efectivamente necesitamos silencio y ajercitarlo y q tiene escaso peso en la educación a pesar de su necesidad para q, con o dices, no nos manipulen.... Y tengo más reflexiones sobre este interesante artículo q podremos comentar el jueves, donde no tendremos más remedio que "reflepensar" de todas las maneras q mandará cabezita sea capaz 😀
ResponderEliminarQuerida Luz, me encanta tu comentario, me gusta que te des el tiempo para poner algo de ti en esta reflexión, lo cual me enriquece y me abre nuevas posibilidades de temas para escribir . Sea Reflexionar o sea pensar, o reflepensar como tu lo mencionas,el fondo es que como sociedad le estamos dedicando poco tiempo a este ejercicio. Un abrazo y gracias.
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