SERES COMPLEJOS.
En medio de una conversación con unos amigos, mientras comentábamos
acerca de la catástrofe de los aluviones en el norte de Chile, nos dimos cuenta que
hablábamos de diferentes personas que habían tenido pérdidas, que sentían dolor
y que tendíamos a pensar que todos los dolores eran lo mismo, como si ellos tuviesen
características similares…….., pasados unos minutos me puse a pensar en el tema
y me di cuenta de lo amplio que es el concepto de dolor como para encasillarlo.
Sienten dolor las familias que perdieron a sus seres
queridos, la madre que no tiene como alimentar a su hijo, el papá que vive la
incertidumbre de no saber cómo va a dar abrigo a su familia este invierno, la
persona que terminó su relación de pareja, el que se siente solo , el que se
quebró un hueso, aquel que perdió su trabajo, el que fue engañado ,el que tiene
dolor de muelas, etc , etc , etc , y por supuesto que no son dolores iguales,
son muy diferentes entre ellos ,unos corporales y otros del alma , algunos
remediables en el corto plazo, otros en el mediano y unos que no se sanarán
nunca, pero con ellos no podemos hacer un frio listado y decir que por
importancia este es mayor o menor que este otro, porque para eso deberíamos
estar en los zapatos de cada uno de los que sienten el dolor, cuestión
imposible………, y tal vez intentemos ser más empáticos, pero se torna difícil ya
que cada ser humano siente con intensidades diferentes y tiene historias
diversas vinculadas a ese dolor.
Muchas veces intentamos ayudar a poner fin a ese dolor, y es
maravilloso que lo podamos hacer, pero otras veces no está en nuestras manos el
hacerlo. En ese momento , en ese preciso momento es cuando tendemos a cometer
el error de alejarnos al creer que no podemos ayudar, y sub valoramos el poder
de la cercanía , de la compañía , de la palabra de apoyo o simplemente de la
escucha.
Y es que ante el dolor, los seres humanos no
requerimos de especialistas en nuestro tipo de dolencia, y solo necesitamos una
voz amiga, una caricia , un arrumaco o la sola presencia de alguien que nos
brinda afecto, incluso sin palabras……….o sea, la dureza y rudeza de un dolor es
capaz de gatillar en nosotros lo más esencial y amoroso de nuestra condición de
ser humano….¡¡ Que complejos somos ¡! Y por eso mismo que fascinantes
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