EL EFECTO ZEIGARNICK Y LA CULPA.
La culpa , proviene de una acción
u omisión que genera un sentimiento de responsabilidad por el daño causado, y
creo que todos en mayor o menor dimensión cargamos nuestras culpas, las
llevamos al hombro en un pequeño bolso con el cual caminamos la vida o la
llevamos en un gran saco e intentamos subir con él un gran acantilado como lo
hizo el personaje encarnado por Robert de Niro en la película LA MISIÓN.
En algún momento pensé que sentíamos
más o menos culpa durante nuestras vidas dependiendo de la cantidad de errores
o metidas de pata que hubiésemos cometido, pero se me escapaba algo, ya que
también depende de que tan culposos seamos, y puede suceder que alguien haya
cometido una pequeña acción errónea que afectó a un tercero y que con eso no
sea capaz de vivir tranquilo y no pueda conciliar el sueño, sin embargo otro
individuo habiendo hecho lo mismo podría ni siquiera recordar el suceso.
Hasta ahí me parecía interesante
la reflexión, pero apareció frente a mi otro elemento que me dejó helado, resulta
que los seres humanos tendemos a recordar en su mayoría los actos que dejamos incompletos en nuestra
vida y olvidamos rápidamente los ciclos que se cierran, entonces en nuestra
mente aparece de forma potente todo aquello en que estamos en deuda con
nuestros seres queridos por ejemplo, borrando todo aquello que hicimos de forma
completa.
Esta tendencia a recordar las
tareas inacabadas y a olvidar las tareas ya completadas es conocido como efecto
Zeigarnick, que unido a una personalidad culposa forman una macabra
combinación, imagínense recordando solo aquello que no ha finalizado y
sintiéndonos culpables por ello, y además tendiendo a olvidar lo que completamos,
donde pueden haber muchas cosas positivas, pero que hoy no recordamos…….eso
puede transformar nuestras vidas en sufrientes, y por lo mismo mirarnos como
personas menos buenas de lo que creíamos y sentirnos poco dignos de cariño.
Somos seres que miramos el mundo
de acuerdo a los lentes que llevamos puestos, a veces miramos en verde
esperanza , otras en rojo pasión y muchas veces, tal vez más de la cuenta
miramos el mundo en tonos grises que acompañados del efecto Zeigarnick pueden
hacer de nuestra vida un verdadero drama.
Al parecer adentrarnos en
nosotros mismos es la clave, conocernos para lograr un mejor vivir y así poder
conectarnos con mayor cotidianeidad a la alegría, a la felicidad de respirar
cada segundo como un regalo puesto en nuestras manos por un(a) demente
bondadoso(a) que creyó en nosotros y cuyo nombre o nombres no
importan……………………..

Lo inconcluso siempre nos atormentara...
ResponderEliminarPero lo ciclos cerrados, se convierte en la experiencia, en las reacciones y sobre todo es la reacción In-consciente a situaciones precisas.
Nuestra Mente es un misterio para el 10-20% del uso que le damos o creemos darle.
Querida Monse, muchas gracias por leerme y por tu interesante comentario. Un abrazo.
EliminarEstimado Dery, excelente articulo...me ha servido mucho para darme cuenta de muchas cosas que pasan por mi mente y que tal vez sea necesario cerrar para seguir adelante....saludos desde coquimbo....
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