UN RESPIRO EN ESTACIÓN BAQUEDANO.
La
Estación del Tiempo.
Sentado en una añosa banca de la estación
de Baquedano (segunda región),logro percibir el esplendor que debe haber tenido
este lugar en otros tiempos…………, la salida y llegada de decenas de locomotoras
a vapor que atravesaban el desierto para traer a estas áridas tierras a miles
de compatriotas que llegaban a conquistar el desierto trabajando en la pampa
salitrera.
Siento que al dejarnos llevar por
la velocidad de la modernidad, hemos ido dejando muchos muertos en el camino,
todo por dar una batalla que al parecer busca aprovechar el tiempo o vivir más ,
tratando de doblarle la mano a la naturaleza y desde ahí aparecer como seres
que logremos vivir 150, 200, o más años, o tal vez llegar a la “ansiada
inmortalidad”.
¿Pero que buscamos con andar a
mayor velocidad, con tratar de ganarle al tiempo , o al intentar convertirnos
en inmortales? , ¿Es solo que buscamos vencer a la muerte y sus espacios
desconocidos? , ¿o buscamos poder mantener el gozo y la dicha de vivir?. Pueden
haber miles de explicaciones para esta búsqueda, tal vez unas más rebuscadas
que otras, o más sencillas , o más grandes e incluso pueden haber algunas más
incómodas……….¿que les parece si nos quedamos con estas últimas?
Será que necesitamos vivir más
tiempo para mantenernos conectados a la
red y así tener más amigos en facebook y quedarnos días enteros dentro de
nuestras habitaciones sin relacionarnos con nadie cara a cara, o será que
queremos más tiempo en la vida para jugar más juegos virtuales, o para hablar
por celular , o para ver televisión, o para …….no sé….¿seremos así de básicos?
Al subir a esas tremendas
locomotoras abandonadas , totalmente desconectado de internet y del celular ,me
pregunto si ganamos o perdimos al abandonar el tren como medio de transporte, y
entonces se me apareció de manera automática el “Tiempo”, obvio que ganamos me
contesté ,ya que el tiempo para viajar de Santiago a Antofagasta se redujo a
cerca de dos horas en avión, mientras que antes demorábamos un par de días en
tren, o cerca de un día en bus………y bueno, ok, ya está, ahorramos tiempo y la
pregunta que me nace es ¿pero que perdimos?....y el propio deambular por la
estación y por la maestranza de ferrocarriles me comenzó a dar una respuesta,
que por cierto no debe ser la única, pero que es la que me nació en ese instante.
Claro, perdimos la posibilidad de dos días de conversaciones en el tren, y con
ello la oportunidad de hacer amigos y escuchar sus historias y contar las
nuestras ,o sea puede ser que lo que ahorramos en tiempo lo perdimos en
contacto con las personas, pero no solo eso, creo que también perdimos la
oportunidad de contactarnos con nosotros mismos, de tomar una pausa.
Comienzo a ver que la modernidad
nos trajo la posibilidad de ahorrar minutos y horas y en ese instante , al
igual que la tecnología ,nos aceleramos tanto que al final el ahorro del tiempo
se diluyó, y como si eso fuera poco ,comenzamos a utilizar nuestro escaso tiempo
en actividades que nos alejaron del contacto humano.
Hoy las locomotoras y sus
antiguos carros de pasajeros se apilan en estaciones olvidadas, en antiguas
maestranzas y si tenemos suerte en algunos museos ferroviarios, donde a través
de añosas fotografías nos contactamos con las sonrisas y saludos de quienes
viajaban en estos viejos carros tirados por estas tremendas moles de metal , y al
caminar por los pasillos de uno de esos coches de pasajeros me imagino cuantas galaxias
de conversaciones, historias, vivencias y emociones se habrán vivido en ese
espacio, y repentinamente siento que ese ritmo me acomoda, me da tiempo para
mirar, para decidir, para interactuar, para gozar y para vivir…………y que esa
velocidad me hace falta para respirar a mi compas y que eso me podría ayudar a
contactarme de mejor manera conmigo y con los míos.
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