PERSIGUIENDO A MI DUENDE.
Un duende es un ser imaginario
que puede ser representado de muchas formas , es una criatura fantástica que
puede habitar en casas o en la naturaleza y que en ocasiones entra en contacto
con los seres humanos. En ocasiones se les
representa con apariencia humana, generalmente de tamaño pequeño y con algunos
rasgos físicos exagerados.
En varias ocasiones había
escuchado conversaciones y leído respecto de los duendes y la verdad es que no
le había prestado mucha atención al tema, hasta que leí una historia que me
quedó grabada , fue la que contó Hernán
Rivera Letelier que conoció a su duende siendo niño mientras corría
persiguiendo la cola del diablo (los remolinos que aparecen en el atardecer
pampino ) en los áridos paisajes de la pampa salitrera, luego al cambiarse de
oficina salitrera perdió contacto con su duende , finalmente después de un
largo tiempo lo volvió a encontrar en la oficina Chacabuco, y lo descubrió
debido a que en ese lugar encontró muchas botellitas vacías de jarabe para la
tos, que era el vicio que tenía su duende.
Lo cierto es que nosotros
espantamos a nuestros duendes, ya que no
nos damos espacios de silencio y tendemos a llenar de sonidos e incluso de ruidos
nuestro entorno , siempre andamos prendiendo la radio, el televisor, etc y nos
apoderamos del control remoto para subir el volumen al máximo y así evitar ese
contacto con nuestros duendes , que gustan del silencio.
Creo que mi duende me buscó en más
de una oportunidad, y que se cansó de buscarme ya que yo inventaba mil excusas
para no encontrármelo. El haberlo evadido por tanto tiempo implicó un costo, ya
que por un largo período no logré encontrarme con mi inspiración, si, esa que
hace que nos emocionemos y con ello crear canciones, poemas , libros, etc , en
los cuales los seres humanos volcamos nuestro ser y mostramos nuestras luces y
sombras, nuestra forma de ver la vida y el mundo y que además sirven de
entretención o inspiración para que otros muestren lo suyo y a la vez se sientan
interpretados por la música , la pintura o la escritura.
Nuestros duendes no nos llevan
necesariamente a ser artistas, solo nos muestran el camino para realizar una
actividad que nos libera, que nos permite descargar todo aquello que el deber
ser en la vida no te permite volcar, nuestros duendes no son nada más ni nada
menos que nuestra inspiración, la cual puede llegarnos como una leve brisa o
como un martilleo en la cabeza que nos pide que nos hagamos cargo de esa parte
nuestra que tenemos olvidada y que grita por hacerse presente, por expresarse.
A diferencia de lo que en general
podemos creer, todos necesitamos a nuestros duendes en nuestras vidas, y en la
actualidad en vez de huir de ellos, debemos salir a buscarlos, ya que
encontrarlos será hallar una parte de nosotros mismos que está ansiosa por ser
explorada.
Donde están todos? Yo lo veo a ratos¡¡¡¡
ResponderEliminarTal vez hay mucha bulla alrededor, pero igual creo que lo encontrarás. Un abrazo cordial Rodrigo.
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