LIDERAZGO
CON IDENTIDAD.
Liderar,
según el diccionario de
la real academia de la lengua es “Dirigir
o estar a la cabeza de un grupo”,
y dirigir se refiere a “
guiar dando señales y a encaminar la
intención y las operaciones a
determinado fin”.
Hoy
día, dentro de la gestión de las empresas, la definición de liderazgo sin lugar a dudas ha evolucionado, intentando
alejarla solo del logro de metas, para que no sea sinónimo de obtención
de resultados. O sea al parecer se
dieron cuenta de que el liderazgo estaba convirtiéndose en una “pomada” , una fórmula
para hacer que el trabajador hiciera lo que el jefe disfrazado de líder quería.
De
un tiempo a esta parte parecía
que bastaba con asistir a un curso de un par de horas para convertirse en líder , solo se debía
aprender un par de recetas y listo , ya estaba preparado para ir a “liderar”
a los trabajadores, pero algo olía
mal, algo faltaba……faltaba
el alma del liderazgo, el sistema estaba encubriendo bajo el nombre de “lideres”
a un grupo de jefes manipuladores .
El
liderazgo no es sinónimo
de dominación, y según lo da a conocer el propio Daniel Goleman, “puede que no haya nada más fundamental , en el liderazgo, que reconocer una profunda
conexión emocional con
nuestro cometido y saber qué
cambios podrían provocarnos una
mayor satisfacción
laboral”.
En
su libro de Liderazgo, Goleman cita a al psicólogo de Harvard ,Shoshona Zuboff, que dice lo siguiente
respecto de la manipulación
y el liderazgo “ En este siglo las
empresas han sufrido una revolución
radical que ha comportado también
una transformación
del panorama emocional. Hubo un largo período de dominio directivo de la jerarquía corporativa en el que se recompensaba al jefe manipulador
que actuaba como si estuviera luchando en la selva, pero esa rígida jerarquía
empezó a resquebrajarse en
los años ochenta debido a
la presión de la globalización por un lado y de la informática por el otro. El luchador de la selva simboliza el
pasado de la empresa ; el “creyente” de las relaciones interpersonales es el futuro”.
Hoy
, más allá de seguir maquetas de lo que el líder debe ser o requiere, debemos reconocernos como “sudacas”
, con nuestros baches y principalmente con nuestros puntos a favor,
reconocernos con nuestro espíritu
gozoso , lúdico y cercano, lo
cual no puede estar alejando de la forma en que por convicción debemos liderar a “personas”.
Hace
solo un par de días,
en una conversación
con Cesar Wagner de Lima, doctorado en psicología de la universidad de Barcelona , mencionaba que a diferencia
de otros pueblos, en américa
latina debemos conectarnos con el gozo que es inherente a nosotros como
pueblos, y que eso no puede estar ausente en todo nuestro quehacer, en este
caso del liderazgo.
Considero
que para construir liderazgo hay otros caminos, hay otras miradas, que creo están más
relacionadas al respeto de las personas y que vinculan el liderazgo a una
oportunidad para co-construir con los equipos , con los trabajadores, y que esa
co-construcción no tiene motivo
para nacer desde la gravedad.
Busquemos
en nuestras raíces y encontraremos
las bases de un liderazgo de profundo respeto y cuidado.
Comentarios
Publicar un comentario